¿Es rentable instalar paneles solares en Euskadi?

El mapa energético está cambiando a pasos agigantados y el norte no se queda atrás. Si vives en Bizkaia, Gipuzkoa o Araba, seguro que te has hecho la pregunta del millón:

¿Merece la pena invertir en una instalación solar fotovoltaica con el clima que tenemos aquí?

Sí rotundo. De hecho, el autoconsumo fotovoltaico en Euskadi ha experimentado un crecimiento histórico, convirtiéndose en el principal motor de la nueva potencia renovable instalada en el territorio.

A continuación, te explicamos paso a paso cómo funcionan las placas solares en el Euskadi, qué tecnología necesitas y cómo aprovechar las ayudas vigentes para que tu factura de la luz se reduzca drasticamente.

Existe la falsa creencia de que si el cielo está gris o llueve (algo a lo que estamos bien acostumbrados), los módulos fotovoltaicos no producen electricidad y esto es un error.

Los paneles solares modernos no necesitan luz solar directa para funcionar; captan la radiación solar difusa a través de las nubes. Sorprendentemente, el clima templado y el viento de nuestra costa ayudan a refrigerar las placas, evitando las pérdidas de eficiencia por sobrecalentamiento que sufren las instalaciones del sur de España en pleno verano.

Para maximizar la producción de tu tejado, la clave está en un correcto estudio de ingeniería que determine:

  • La orientación e inclinación óptimas: Orientación sur pura siempre que sea posible, con una inclinación de entre 30° y 35°.
  • El uso de componentes premium: Inversores solares de alta eficiencia y paneles monocristalinos con buen coeficiente de rendimiento en días nublados.

Para entender tu presupuesto de autoconsumo, es importante familiarizarse con los términos técnicos que definirán tu instalación:

  1. Paneles Solares (Módulos Fotovoltaicos): Encargados de captar la radiación y transformarla en corriente continua.
  2. Inversor Solar: Es el «cerebro» del sistema. Convierte la corriente continua en corriente alterna para que pueda ser usada en tu vivienda.
  3. Baterías de Litio: Elemento opcional pero muy recomendable. Almacenan el excedente de energía producido durante las horas centrales del día para que lo consumas por la noche cuando no hay radiación.
  4. Sistema de Monitorización: Una app en tu móvil que te permite ver en tiempo real cuánto produces, cuánto consumes y cómo ahorras.

Actualmente, las ventajas fiscales y las líneas de ayuda se dividen en tres grandes bloques:

1. Programas de Ayuda del EVE

Existen partidas abiertas gestionadas por el Ente Vasco de la Energía destinadas a la generación eléctrica para autoconsumo. Estas ayudas pueden cubrir importes de hasta 600 € por cada kW instalado en potencias residenciales inferiores a 10 kW, y hasta 490 € por kWh en la instalación de baterías.

2. Deducciones fiscales en el IRPF

En las tres haciendas forales (Bizkaia, Gipuzkoa y Araba) puedes acceder a deducciones fiscales de hasta el 20% de la inversión en tu declaración de la renta por obras de mejora de eficiencia energética que reduzcan el consumo de energía primaria no renovable.

3. Bonificaciones Municipales (IBI)

Dependiendo del ayuntamiento en el que residas, puedes ahorrar a medio plazo:

  • Bonificación del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles): Descuentos de hasta el 50% durante varios años (por ejemplo, municipios como Barakaldo o Bilbao ofrecen rebajas muy atractivas).

Gracias a la combinación de la compensación de excedentes (la comercializadora te paga por la energía que produces y no usas) y las ayudas del EVE, una instalación fotovoltaica media en Euskadi se amortiza actualmente en un plazo de entre 4 y 6 años. Teniendo en cuenta que los paneles tienen una vida útil garantizada de más de 25 años, estás asegurándote dos décadas de energía prácticamente gratuita.

¿Estás listo para empezar a producir tu propia energía limpia?

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